¿Cómo abrir una botella de vino sin sacacorchos?

Imagina que una tarde perfecta, tranquila y serena de fin de semana sea arruinada solo por no poder abrir una botella de vino

¿Cómo abrir una botella de vino sin sacacorchos?

Un Recreo te dirá cómo salvar tu tarde sin que tengas que dañar tus dientes. Y todo lo que necesitarás son básicamente los objetos que sueles tener a la mano.

Tornillo y pinzas

  • Busca un tornillo y unas pinzas. Cuanto más amplia sea la rosca del tornillo, mejor.

  • Enrosca el tornillo en el corcho dejando aproximadamente un centímetro y medio del tornillo afuera.

  • Saca el tornillo usando las pinzas, el corcho saldrá también. En lugar de las pinzas puedes usar el sacaclavos (la parte de atrás de un martillo).


Navaja

  • Usa una navaja o un cuchillo para las verduras. La navaja debe caber en la boca de la botella (ser del mismo diámetro). Algunos recomiendan usar cuchillos de hoja de sierra.

  • Moviendo con cuidado el cuchillo hacia adelante y hacia atrás, presiónalo suavemente y clava su punta en el corcho.

  • Clavando el cuchillo completamente, gíralo a la izquierda y a la derecha, sacando poco a poco el corcho del envase hasta que salga por completo.

Precaución: si clavaste el cuchillo de un lado (no en el medio), para sacar el corcho, presiona lenta y suavemente el punto de apoyo (las orillas de la boca de la botella se romperán fácilmente).


Alambre y pinzas

  • Toma un pedazo de alambre de acero (por ejemplo, un gancho de alambre) y estíralo.

  • Usando unas pizas, dobla el último centímetro del alambre en un ángulo de 30 grados, haciéndolo parecer un anzuelo de pezca.

  • Empuja el alambre hacia adentro por la orilla del corcho hasta que el gancho quede por debajo del nivel del corcho.

  • Voltea el alambre a 90 grados para que el gancho quede justo debajo del corcho apuntándolo. Saca el corcho del envase.

Precaución: considera ponerte guantes porque puedes lastimarte las manos.


Broches para papel y bolígrafo

  • Toma 2 clips y un bolígrafo. Endereza parcialmente los broches, dejando intactos los extremos en forma de U.

  • Introduce uno de los extremos en U entre el corcho y el vidrio, aprovechando el otro extremo para empujar, hasta que el extremo introducido pase por debajo del corcho.

  • Gira el clip 90º de manera que el gancho se clave en el corcho cuando tires.

  • Repite el procedimiento en el costado opuesto del corcho con el otro clip.

  • Endereza los clips y retuerce al tiempo sus extremos. Introduce un objeto adecuado (cuchara, cuerpo del bolígrafo, lápiz, etc.) por debajo de los alambres retorcidos.

  • Empuña el objeto de manera que el alambre quede entre los dedos medio y anular y tira lentamente hasta sacar el corcho.


Tornillo y un soporte de mazorca

  • Utiliza un tornillo y un soporte de mazorca. Con este método sustituyes la pinza con el soporte de mazorca creando una especie de sacacorchos en forma de T. El tornillo en posición vertical «l» y el soporte de mazorca en posición horizontal «——».

  • Asegúrate de que el soporte de mazorca sea más delgado que el extremo plano de un tornillo con rosca pequeño a mediano.

  • Gira suavemente el tornillo al menos a 3/4 o del camino a través del corcho.

  • Pon el soporte de mazorca donde las púas estén agarrando el tornillo (el tornillo debe estar en el medio).

  • Pon el dedo índice y medio en las puntas y mango respectivamente, y tira hacia arriba.


Cuchillo y marcador

  • Este método consiste en empujar el corcho hacia adentro de la botella.

  • Atraviesa el corcho con algo filoso. Esto reducirá la presión dentro de la botella cuando le empujes el corcho hacia adentro.

  • Pon la botella sobre el piso u otra superficie firme.

  • Empuja el corcho hacia abajo usando un palo, un marcador, un mechero u otro objeto que sea del mismo grosor.

Precaución: no apuntes la botella a la gente en caso de que el vino salpique.


Martillo y clavos

  • Consigue de 3 a 5 clavos, un martillo y una mano hábil. Idealmente, querrás la uña del martillo para llegar justo a la parte inferior del corcho.

  • Clava cuidadosamente los clavos en una línea, bien cerca uno del otro.

  • Utiliza la uña del martillo, empleando el pulgar como punto de apoyo.

  • Tirando de los clavos retira el corcho.

Precaución: Si al principio el corcho no sale, inserta los clavos de nuevo en una línea perpendicular desde la línea original y vuelve a intentarlo.


Cuando el vino al fin esté destapado...

Solo te falta servirlo en copas y disfrutar del descanso. ¡Qué tengas una excelente semana!

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